Hay tantas cosas que nunca dije y que nunca diré que ahora me siento ahogado, me siento golpeado y dañado, fingir se volvió mi vida normal y lo que debía ser mi vida normal se volvió una farsa, golpe tras golpe me levanto, sin importar lo que pase, estar mal me hace fuerte pero me destroza por dentro, me ahoga, me llena de razones para ser alguien más, un ser auto-destructivo que sin saber lo que hace, se esconde detrás de una mascara de dureza la cual es tan frágil como la copa más fina, sin embargo me refugio en el interior de mi ser, busco fuerzas para seguir e intento reconstruir los espacios demolidos, me acomodo la mascara, maquillo los moretones de los días y sigo adelante, sigo caminando y buscando por qué caminar…